El presidente Donald Trump ha ordenado a las agencias federales que renuncien a los acuerdos de confidencialidad previos para empleados o contratistas actuales y anteriores que proporcionen información de UAP a través de canales gubernamentales autorizados. Fox News informó sobre la instrucción el 21 de julio, nombrando a la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios del Pentágono y al programa PURSUE como los canales cubiertos por la iniciativa.
Un alto funcionario de la administración dijo al medio que la acción no es una directiva de desclasificación masiva. La exención se aplica cuando una persona coopera con una entrevista aprobada o un proceso de presentación de informes; no autoriza la publicación de material clasificado, la divulgación de detalles operativos o la discusión irrestricta fuera de esos canales.
La distinción es importante porque una NDA es una restricción contractual, mientras que las reglas de clasificación surgen de leyes y políticas ejecutivas separadas. Eliminar una barrera puede permitir que un testigo responda preguntas autorizadas sin temer un reclamo contractual, pero por sí solo no hace pública la información subyacente. Las agencias aún tendrán que determinar qué registros y declaraciones se pueden compartir.
El portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, dijo públicamente que el departamento apoya la iniciativa del presidente y la enmarcó como un esfuerzo para llevar la información de los UAP a los canales legales de revisión. Ese respaldo confirma el respaldo institucional al proceso, no la exactitud de cada reclamo que un participante pueda presentar posteriormente.
El efecto práctico dependerá de la rapidez con la que las agencias identifiquen los acuerdos cubiertos, notifiquen a las personas elegibles y coordinen las revisiones de clasificación. La directiva puede ampliar el conjunto de testimonios disponibles para los investigadores, pero la renuncia en sí no establece ninguna nueva evidencia. Su significado inmediato es procesal: intenta aclarar dónde pueden hablar los testigos protegidos y qué organismos gubernamentales pueden recibir sus relatos.

