Jacob Haqq-Misra y Ravi Kopparapu analizaron 112 vídeos publicados por el programa PURSUE del Pentágono y señalaron que todos carecen de al menos una magnitud necesaria para recuperar la velocidad física. El preprint se envió a arXiv el 12 de agosto y The Debrief informó sobre él el día 20.
Los datos ausentes varían: distancia al objetivo, velocidad del observador o plataforma, historial de la línea de visión, ángulo de aspecto y escala angular o campo de visión del sensor. Sin ellos, el movimiento en pantalla solo es una tasa angular, no una velocidad física defendible.
El artículo usa PR113 y PR149 para mostrar la ambigüedad. La retícula de PR113 permite estimar una tasa angular, pero la imagen puede ser un ave pequeña cercana o un objeto mayor distante. En PR149, un barco aporta una escala condicional; si el objetivo está a igual distancia, el límite sería cercano a Mach 0,4, no supersónico.
Los autores no afirman que los vídeos estén resueltos. Sostienen que las prestaciones extraordinarias no pueden probarse solo con los píxeles publicados y piden telemetría sin censura, calibración conocida y observaciones coordinadas. El manuscrito aún no había superado revisión por pares.

