El Ministerio de Defensa británico rechazó una solicitud para reabrir una revisión específica de informes de objetos voladores no identificados, según una correspondencia publicada por Edinburgh Live el 4 de agosto. El autor e investigador escocés Malcolm Robinson pidió al Gobierno reconsiderar el tratamiento de los archivos históricos y los informes actuales, citando el renovado debate estadounidense sobre fenómenos anómalos no identificados.
La Secretaría de Política Aérea respondió que ningún avistamiento examinado durante más de 50 años indicó una amenaza militar para el Reino Unido. El ministerio afirmó que dejó de investigar informes OVNI en 2009 y transfirió los archivos hasta ese año a los Archivos Nacionales británicos para su publicación.
La respuesta no afirmó que las autoridades de defensa aérea ignoren objetos inusuales. El ministerio dijo que el Reino Unido sigue manteniendo una imagen aérea reconocida y vigilando el espacio de la OTAN para identificar y afrontar amenazas creíbles. Esa función es más amplia que una oficina pública de informes OVNI y se centra en la defensa, no en catalogar observaciones sin explicación.
Robinson declaró a Edinburgh Live que consideraba insuficiente la respuesta y que pretendía plantear el asunto al primer ministro Andy Burnham. Su petición refleja el desacuerdo persistente sobre si un filtro militar basado en amenazas basta para informes que también pueden afectar a la seguridad aérea, el interés científico o la rendición de cuentas.
El intercambio modifica el contexto político, no el valor probatorio de ningún avistamiento individual. La postura del ministerio explica por qué no mantiene una unidad específica de investigación OVNI, pero no demuestra que todos los informes históricos estén identificados. Reabrir la revisión sería una decisión sobre transparencia y alcance, no una prueba de origen extraordinario.

