España / 1979 / CONTROVERTIDO

Incidente ovni de Manises

A las 22:05 UTC del 11 de noviembre de 1979, la tripulación del Caravelle TAE JK297, en ascenso al sur de Ibiza, comunicó dos luces rojas intensas y fijas, próximas a su nivel y aparentemente convergentes. Vio luces, no una aeronave de contorno definido, se desvió a Valencia, las perdió a las 22:24 y aterrizó a las 22:45. Personal del aeropuerto observó después otras luces brillantes y cambiantes. Un F-1 de Albacete despegó y persiguió luces sin alcanzarlas. El expediente desclasificado del Ejército del Aire es valioso porque el juez separó las observaciones del avión, del aeropuerto y las posteriores de baja altura. Ningún radar del caza, Pegaso, Barcelona o Valencia siguió un objeto desconocido, y la cámara del caza falló. El juez consideró reflejos en cristales de hielo, astros con centelleo atmosférico y tráfico no controlado, pero estimó insuficientes los datos para aceptar o rechazar categóricamente cualquier hipótesis. Las reconstrucciones posteriores mediante antorchas industriales y astronomía son propuestas convencionales, no la conclusión oficial. La respuesta aeronáutica está bien documentada, pero un único objeto desconocido sigue siendo discutido.

CredibilidadB
EstadoCONTROVERTIDO
Tipos de pruebas6
Fuentes oficiales2
Última revisión2026
Evaluación del archivo

El caso sigue siendo controvertido. El archivo conserva las afirmaciones y separa las pruebas de su interpretación.

Documentación
Documentación abundante
Lugar principal
Corredor aéreo Ibiza–Valencia y aeropuerto de Manises
Base documental
6 registros vinculados
Uso para investigación
Caso comparativo

Qué establece el expediente desclasificado

Informe del avión
JK297 comunicó dos luces rojas fijas a las 22:05 UTC y se desvió; no resolvió una nave tras ellas.[1]
Límite radar
La investigación no halló contacto desconocido en los radares del caza, Pegaso, Barcelona o Valencia.[1]
Respuesta militar
Un F-1 despegó de Albacete, informó de luces e interferencia, sin eco radar ni foto.[1]
Conclusión oficial
El juez separó tres fases y dijo que no podía aceptar o rechazar categóricamente una hipótesis.[1]
Alternativas convencionales
Reflejo en hielo, centelleo, tráfico no controlado y antorchas explican partes, sin solución oficial completa.[1][6]
Archivo y medios
El escaneo desclasificado es la referencia. Las páginas mostradas son documentos, no fotos de las luces ni radar.[1][2]

Cronología desclasificada y límite radar

Expediente del caso

La cronología oficial empieza antes del informe visual. A las 20:27 UTC, la torre de Valencia recibió del salvamento de Madrid una llamada sobre una emisión no identificada en 121,5 MHz. Los aviones consultados no la oían entonces, aunque la tripulación de JK297 dijo haberla escuchado antes en el vuelo IB608 Madrid–Ibiza. A las 22:02, Barcelona pidió a JK297, en la ruta Palma–Tenerife, vigilar 121,5; la tripulación oyó la emisión sin identificarla. El expediente la trata como anomalía radioeléctrica. Su solapamiento temporal con las luces no prueba una fuente común.

A las 22: 05, unas 15 millas náuticas al sur de Ibiza y ascendiendo del nivel 230 al 330, la tripulación comunicó dos luces rojas muy brillantes hacia las diez y próximas a su altitud. Las primeras estimaciones del expediente varían entre tres y cinco millas y unas diez; una entrevista posterior ofreció impresiones aún más cercanas y grandes. Son juicios nocturnos sin contorno resuelto ni distancia medida. Temiendo colisión con algo aparentemente grande, el comandante viró a Valencia. Las luces quedaron a la izquierda hasta perderlas a las 22:24 durante el descenso.

JK297 aterrizó a las 22: 45. Fuera, personal de Manises describió después tres luces celestes excepcionalmente brillantes; la más fuerte estaba al este-sureste, unos 20 grados sobre el horizonte, y parecía centellear verde, rojo y blanco. El expediente dice que su movimiento posterior seguía el firmamento, compatible con astros. Dos controladores vieron además con prismáticos luces parecidas a las de navegación hacia el sur entre El Saler y La Albufera, a unos 2.500–3.000 pies estimados. Era estimación visual y no se trataba del F-1, entonces al norte de Calles. Ningún radar fijó independientemente ese tráfico bajo.

Un F-1 de Albacete contactó con Pegaso a las 23: 42 y recibió guía. El piloto informó de luces e interferencia de radio, pero no redujo apreciablemente la distancia; terminó a las 00:57. El juez atribuyó la aparente multiplicidad de blancos en Pegaso al discriminador y a comunicaciones apresuradas: se seguía a JK297, no otra traza desconocida. Ni radar del caza, ni Pegaso, Barcelona o aproximación de Valencia registraron un objeto desconocido. La cámara falló; no hubo retorno radar ni fotografía de la fuente comunicada.

El juez dividió las pruebas en fases en vez de suponer un objeto único. Para las luces del avión consideró reflejo de sus propias luces de navegación en cristales de hielo y tráfico no identificado, señalando pruebas ausentes. Para las del aeropuerto, un astro—probablemente un planeta, deformado y coloreado por el centelleo—era hipótesis aceptable, no probada. Las luces bajas podían ser aeronaves o helicópteros no controlados. El informe del 28 de noviembre dice que faltaban datos para aceptar o rechazar categóricamente cualquier hipótesis. El pasaje condicional sobre vehículo o energía desconocida solo rige si todas las fases eran un fenómeno: es especulación, no hallazgo.

La cobertura contemporánea de El País acredita la rápida publicidad, pero también la necesidad de comprobar sus afirmaciones. El 13 de noviembre habló de radar y cuatro Phantom; el expediente oficial documenta un F-1 y ninguna traza desconocida. La entrevista del 16 conserva impresiones atribuidas al comandante, no mediciones. Una reconstrucción escéptica de 2000, reseñada favorablemente en El Escéptico, atribuyó fases a antorchas de refinería, estrellas y errores de interpretación. Es útil al probar fuentes ordinarias, pero la reseña no publica toda la cadena primaria de registros de antorchas, geometría y meteorología necesaria para decidir. La clasificación defendible sigue siendo B / DISPUTED: informes múltiples y desvío/interceptación reales, limitados por ausencia de radar, fases separadas y alternativas convencionales no resueltas.

Cronología

  • La torre de Valencia recibe aviso de una emisión no identificada en 121,5 MHz.
  • JK297 comunica dos luces rojas al sur de Ibiza y vira hacia Valencia.
  • La tripulación pierde las luces en descenso; también cesa la señal 121,5.
  • JK297 aterriza en Valencia; personal sigue observando otras luces.
  • El F-1 de alarma contacta con Pegaso e inicia la búsqueda guiada.
  • El F-1 termina sin eco radar desconocido ni fotografía.
  • El juez informa de datos insuficientes para una hipótesis categórica.
  • La orden JEMA 3216 desclasifica el expediente reunido.

Preguntas sobre el incidente de Manises

¿Por qué se desvió JK297?

La tripulación temió colisión con dos luces rojas convergentes y aterrizó sin incidente en Valencia.

¿Rastreó el radar un ovni?

No. Los blancos múltiples aparentes de Pegaso se atribuyeron a la pantalla y comunicaciones al seguir a JK297.

¿Cuántos cazas participaron?

El expediente documenta un F-1 español de Albacete; cuatro Phantom o dos interceptores de la prensa inicial carecen de apoyo.

¿Eran todas las luces un objeto?

No se estableció. El juez separó las luces del avión, del cielo de Manises y las bajas de navegación.

¿Identificaron las autoridades una nave extraterrestre?

No. El juez consideró insuficientes las pruebas. Una posibilidad exótica condicional no es hallazgo oficial.

¿Son las antorchas la respuesta probada?

No. Forman parte de una reconstrucción posterior cuyo resumen no aporta la cadena primaria completa para una solución definitiva.

Fuentes

Las dos imágenes son páginas locales del expediente militar desclasificado bajo CC BY 4.0. Son documentos, no fotos, radar ni representación de las luces. Foto de Sóller, prensa y documental se excluyen por relevancia, custodia o derechos insuficientes.